sábado, 24 de diciembre de 2016

La Hermenéutica, horizonte del sentido en las coreografías de Minerva Tapia

Por: Ivone Morales

Fotografía: Adrán Flores
Para analizar las obras de ´Cuerpitos Fronterizos´ y ´Danza Indocumentada´ de la coreógrafa tijuanense Minerva Tapia, marqué énfasis a la descripción según el texto de la ´Hermenéutica de las imágenes´ de Lizarazo, del libro ´Nosotros, Arte, cultura e identidad en la frontera México-Estados Unidos´ de José Manuel Valenzuela, programas de mano revisados, página web del grupo, la propia experiencia e interpretación que se complementaron para este análisis.

Lizarazo reflexiona en la hermenéutica como un nuevo escenario para pensar el mundo de la imagen, en el que no solo las estructuras son importantes sino todo el movimiento humano y social. Habla de una apertura de sentido y/o conexión del mundo que busca comprender más allá de la lógica de la semiótica. Habría que situar a Minerva Tapia en su contexto fronterizo “es una ventaja tener la frontera tan próxima y un gremio dancístico que históricamente ha buscado esa conexión y que nunca ha habido eso de la frontera artística sino que es una región más libre, hay una expresión, sin bordos” (Tapia, entrevista, 2009 en Valenzuela Arce, José Manuel, 2012, p. 163).

Es a través del lenguaje mismo -dice el autor- con el que plantea esta forma de comprensión. Intenta llegar a la singularidad de una obra y encontrar inclusive el estilo de un creador: intereses, presiones, obsesiones y deseos del autor. En el caso de Minerva la mayoría de las obras del Grupo de Danza Minerva Tapia tienen una temática fronteriza, hablan de imágenes que han detonado la inspiración creativa desde su infancia y juventud. Minerva Tapia afirma que “es imposible no darse cuenta de la violencia que hay en estos espacios fronterizos, los cambios en las personas que viven en esta región, en la percepción de la ciudad, en la forma de conducirse en esta ciudad y, por consecuencia, reflejamos estos cambios en nuestro sentir y en nuestros cuerpos, y yo, en específico, los reflejo en la danza, en el escenario, en la coreografía. La violencia ha impregnado mis trabajos de estos últimos años…” (Ibid., p. 163). 

Entonces las coreografías de Tapia recrean elementos importantes de la vida cotidiana en la frontera, tanto por sus temáticas, como por los espacios que son definidos. Hay que entender que la interpretación que se hace de una obra según Lizarazo, no es una mera reproducción de lo que se vio, ni una réplica; es una nueva creación del comprender que es lo que voy a intentar realizar con este texto que escribo.

Gadamer dice que para interpretar una obra hay que posicionarnos desde una pertenencia histórica, es decir no es lo mismo interpretar la obra de Danza indocumentada hace diez años que ahora “porque no hay posibilidad de superar el tiempo del que surgimos” (Lizarazo Arias, Diego, 2004, p. 33). Inclusive porque se pueden agregar nuevos elementos a la coreografía que pudiera ampliar la interpretación, porque cambian los intérpretes como así ha sucedido o porque el concepto de migración se amplía según factores socioeconómico-cultural de la ciudad.

Ricoeur por ejemplo, integra comprensión y explicación al sentido de la obra. La trama tiene su función referencial de dar forma a la experiencia temporal. El mundo del texto dice Ricoeur entra en el mundo real ya sea para confirmar o para negarlo. Danza Indocumentada y Cuerpitos fronterizos entran al mundo real para confirmar algo que existe, que se vive en la vida diaria y que es inevitable negarlo.

Entonces se entiende que el arte “no es una instancia de la realidad, un espejismo separado del mundo, sino que se trata de una acción que nos permite des-componer y re-componer nuestra experiencia de la realidad” (Ibid., p. 46). Es la interpretación de una realidad, hecha desde el lenguaje dancístico.

Para entender las obras de Tapia intenté considerar lo que Ricoeur plantea de la hermenéutica, no renunciar al espíritu crítico, ser emancipadora, y no radical por su condición de finitud del tiempo, ni buscar una reflexión total ya que tiene una relativa autonomía. De Gadamer me interesó retomar para este análisis, el término de una comprensión abierta y capacidad de escuchar lo que nos quiere decir el otro. “Todo conocimiento es constitutivamente interpretativo” (Ibid., p. 30). Debe estar dispuesto a acceder a su lenguaje como hilo conductor, recurso básico del ser humano para adquirir mundo por medio del horizonte del preguntar. 

Cuerpitos Fronterizos (2008)
Coreografía: Minerva Tapia. Música: Eduardo Gamboa, Carlos Libedinsky. Textos: Estela Alicia López Lomas – Esalí. Voz: Alma Delia Martínez Cobián. Intérpretes: Idolina Armendariz, Claudia Valdés, Melissa Loza, liliana González y Gustavo Nava. Diseño de vestuario: Minerva Tapia. Realización de vestuario: Margarita Hernández. Iluminación: Ismael Hernández. Duración total: 24:06 minutos. Estreno: 26 de abril de 2008, 8:00 PM. (Presentado en el marco del X aniversario de la Muestra Internacional de Danza Contemporánea Cuerpos en Tránsito). Lugar: Sala de espectáculos del Centro Cultural Tijuana, Tijuana B.C.

"El cuerpo de la mujer, arca de asombros: dotar cuerpitos, asilar sueños. Mas, a estos cuerpitos, a estos sueños, ¿qué les depara el destino?, eterno visitador, el dolor, que consume tantas veces invisiblemente tras el maquillaje el cuerpo y el alma de la mujer” como parte del texto de Esalí. La motivación que detonó  Cuerpitos fronterizos sucedió durante un entrenamiento de danza, cuando se percibía el intenso olor a cuerpo quemado que llegaba al salón de ensayo proveniente del cercano Servicio Médico Forense.

La coreógrafa quiso manifestar en Cuerpitos fronterizos cuatro experiencias del cuerpo humano, recreadas a través de la danza: el cuerpo que trafica drogas (las mulas), la forma del cuerpo o el afán de conseguir un cuerpo perfecto, la degradación o la preocupación por querer transformar el cuerpo con cirugías estéticas y el cuerpo maltratado. Es el maniquí quien refleja el cuerpo ideal y que los seres humanos se quieren ver reflejados en ellas.

Considero los siguientes elementos para indicar que la coreógrafa quiso decir eso y no otra cosa como: los maniquís reflejo del cuerpo perfecto, los vestidos de mujeres, otra bailarina que trae falda y blusa corta mostrando su figura del cuerpo, el texto de Esalí que habla de ´a la mula, mulita´ hay signos lingüísticos y fónicos claros con la voz de Alma Delia de que habla del cuerpo de una mujer, el polvo blanco que espolvorean en el escenario o el humo que refleja la droga, la música inclusive con matiz sensual. También encuentro movimientos sensuales que proyectan hasta frustración por querer tener un cuerpo ideal. El final de la obra la encuentro representativo porque terminan en la misma pose que los maniquíes.

Danza Indocumentada (2005)

Coreografía: Minerva Tapia. Música original: Aaron Hisenfeldt. Intérpretes: Julie Schechter, Renee Forrester, Marc Nunez, Joshua Marin-Hepfl, Rigel Camba. Imagen: Roberto Rosique. Vestuario: Minerva Tapia. Diseño de iluminación: Elisha L. Griego. Duración: 7:08 minutos. Estreno: 28 de abril de 2005. Lugar: Claire Trevor Theatre, Irvine California.

Estas son emociones, sentimientos y actitudes que definen una condición que ha propiciado cerca de tres mil fallecimientos en la última década, cuando inició la operación Guardián y se instalaron los muros metálicos en la frontera de 3100 Kilómetros que divide, pero no separa México con Estados Unidos.  En esta obra la coreógrafa quiso trabajar constantemente con las emociones proyectadas en el cuerpo de las personas migrantes que se disponen a cruzar la frontera entre México y Estados Unidos. Es el miedo, acecho, temores, vulnerabilidad, el hecho de sentirse perseguidos, vigilados, expectantes pero a la vez con la esperanza puesta en cada acción o movimiento.
Fotografía: Cortesía Colef
Tomé en consideración los siguientes elementos para indicar que Tapia quiso hablar de la migración fronteriza y no otra cosa tal como: El vestuario en los dos vestidos para mujeres y tres pantalones con camisa con cruces. Es la cruz de la muerte como la constante persecución o riesgo que corre el migrante que intenta cruzar la frontera. La cruz en la espalda: la cruz que cargan. La iluminación: hay un fondo rojo que es el peligro constante, la luz diagonal, es la luz de la migra, la luz horizontal es la luz del bordo fronterizo. Silbidos en el escenario en el que avisan que la migra está cerca. Los gestos de desesperación, de persecución o de lamentación constante. Los brazos abiertos que representan la cruz, el sacrificio. 

Cuando se acuestan al suelo y pedalean es el andar constante e incansable. Las miradas continuas al acecho, repetidas veces ven a lo lejos o se limpian el sudor. Señalan con la mano a una dirección: el norte, el sur, México-Estados Unidos. Hay saltos marcados de desesperación por querer alcanzar o subir el bordo. En dos ocasiones hacen el gesto de comer una fruta y es el hambre que representan los migrantes cuando deciden cruzar la frontera. Se persignan constantemente en señal de encomienda a Dios. También hay una acción de remar  que se hace en movimiento. El final es muy representativo: una se siente avergonzada con su cuerpo que ha sido acosado, la otra quiere continuar el camino, otro acecha con la mirada, uno lograr cruzar la frontera y por último el otro que se regresa al escenario representa al migrante deportado.

Datos del coreógrafo y el grupo 
Minerva Tapia es Doctora en Estudios Críticos de Danza de la Universidad de California, Riverside (2014) y en sus más de 20 años que lleva dirigiendo el Grupo de Danza Minerva Tapia ha querido consolidar al grupo creado en 1995 como referencia de la danza en la región fronteriza Tijuana-San Diego, definiéndose como una agrupación binacional. Ofrece una propuesta coreográfica construida desde dos elementos de gran trascendencia en los procesos culturales contemporáneos: las fronteras y la interculturalidad a partir de obras que recrean críticamente temas que han adquirido relevancia internacional como son los procesos migratorios (Danza indocumentada, Ellas danzan solas), los feminicidios de odio en Ciudad Juárez (La familia Juárez), la vida en la industria maquiladora (La maquinita de Juana), los ejecutados por el narcotráfico (La cobija), así como otros temas desarrollados con resolución coreográfica e interpretativa.

José Manuel Valenzuela dice en su libro ´Nosotros. Arte, Cultura e Identidad en la frontera México-Estados Unidos´ que las obras de Tapia “convocan a la reflexión mediante la conjunción de narrativas que abrevan en el performance, la danza contemporánea, la plástica, la literatura, la investigación académica, audiovisuales y, por supuesto, la música” (Valenzuela Arce, José Manuel, 2012, p. 156). Y es verdad. Es interesante cómo ha ido creciendo con el tiempo y a través de la danza -quizá no nada más con Tapia sino con otra gente- esta manera de interpretar culturalmente la frontera. 

En el caso de Minerva a raíz de sus investigaciones, de sus estudios de Maestría y Doctorado ha ido creando propiamente un concepto de danzas fronterizas, precisamente por su temática, contexto y lenguaje. Entonces coincido con el material que pudiera encontrar y que digan que Minerva sienta interés por trabajar dichos temas, puesto que su vida la ha hecho aquí y es lo que le concierne. Además lo reconfirma en las obras.  

Bibliografía
Lizarazo Arias, Diego. “Hermenéutica: el horizonte del sentido” en: Íconos, figuraciones y sueños: Hermenéutica de las imágenes.  México, Siglo XXI, 2004.
Valenzuela Arce, José Manuel. Nosotros, Arte, cultura e identidad en la frontera México-Estados Unidos. Culturas Populares de México. Conaculta. México. 2012
Programa de mano
Gala Dancística del XX aniversario del GDMT. Grupo de Danza Minerva Tapia. Centro Cultural Tijuana. 5 de septiembre de 2015
Link de internet
Información de coreografías de Minerva Tapia








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